
Hace como 12 años atrás tuve el privilegio de conversar por vez primera con un matrimonio de sordo-ciegos aquí en Puerto Rico. Déjenme decirles que la primera vez que uno interactúa con algún sordo-ciego siempre causa una gran impresión. Al igual que la conocida Hellen Keller, la señora que conocí en esa ocasión había nacido ciega y sorda. ¡Imagínense nunca haber escuchado la voz humana ni haber visto nunca los colores a tu alrededor!
El trabajo de comunicador para personas sordo-ciegas envuelve unos deberes distintos a los de un intérprete de sordos
Recuerdo como si fuera hoy cuando ella extendió sus manos y las posó sobre las mías. Hice la seña de mi nombre bien lentamente y me presenté. Para mi sorpresa ella lo repitió y me preguntó de qué pueblo yo era. Seguimos conversando y me di cuenta de que no tenía que hablar tan lento; ella me entendía de lo más bien.
Aún puedo recordar el sentido de admiración y asombro que sentí esa primera vez que me comuniqué con una persona sordo-ciega. Es increíble la capacidad del ser humano para cumplir con el deseo inherente de comunicarse con otros, a pesar de cualquier cosa. Pero, ¿cómo nos comunicamos con las personas sordo-ciegas? El trabajo de comunicador para personas sordo-ciegas envuelve unos deberes algo distintos de los de un intérprete de sordos. ¿Qué envuelve este trabajo especializado? El siguiente vídeo abunda un poco sobre estos asuntos.
Referencia e imagen: www.georgebrown.ca
Sobre el autor: Jessica
Jessica trabaja hace varios años como vídeo intérprete en ASL (lenguaje de señas americano) y español. Tiene un Grado de Bachillerato en Lingüística de inglés de la Universidad de Puerto Rico, y trabajó como maestra de inglés y matemáticas de escuela intermedia por varios años. Le encantan los idiomas, los gatos y los blogs, y disfruta mucho compartiendo con otros como administradora de este blog. Para información o contacto, puedes ver su tarjeta electrónica.

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Jessica
9 de julio de 2010























